Ernest Hemingway llegó por primera vez a Cuba en abril de 1928 en el vapor Orita,
cuando el buque que lo llevaba de Europa a Key West (Florida) hizo una breve parada.
Aquel paraje lo embriagó tanto que estuvo en la isla intermitentemente entre
1932 y 1960, en una casa llamada «Finca Vigía»
En Londres, conoció a Mary Welsh, corresponsal de la revista Times.
De regreso a La Habana se divorció de Martha Gellhorn y contrajo
Ernest Miller Hemingway, narrador estadounidense cuya obra,
considerada ya clásica en la literatura del siglo XX,
ha ejercido una notable influencia tanto por la sobriedad de su estilo
como por los elementos trágicos y el retrato de una época que representa.
considerada ya clásica en la literatura del siglo XX,
ha ejercido una notable influencia tanto por la sobriedad de su estilo
como por los elementos trágicos y el retrato de una época que representa.
De Ernest Hemingway a Mary Welsh
"Mi querido pepinillo,
Salgo en el barco con Paxthe, Don Andrés y Gregorio y estoy afuera todo el día.
Luego regreso con la certeza de que habrá una carta o varias.
Y tal vez las haya. Si no hay, estaré triste y esperaré hasta la mañana siguiente. Pensaré :
que no habrá nada hasta la noche.
Escríbeme pepinillo, si fuera un trabajo que tienes que hacer lo harías.Es muy duro estar aquí sin ti y lo estoy haciendo pero te extraño tanto que podría morir. Si algo te pasara moriría de la misma forma que un animal muere en el zoológico si algo le pasa a su pareja. Mucho amor, mi querida Mary. Debes saber que no estoy siendo impaciente, estoy simplemente desesperado”.






